7. Elementos tranversales y educación en valores

“Son los decretos del currículo de Primaria y Secundaria Obligatoria (MEC, 1991b) los que, en el nivel normativo, regulan —por primera vez— los temas transversales, considerados como «elementos educativos básicos que han de integrarse en las diferentes áreas y que la sociedad demanda», estableciéndose la educación moral y cívica junto a los restantes temas. Los decretos de enseñanzas mínimas (MEC, 1991a) no entraban en los temas/ejes transversales; la educación en valores y actitudes queda limitada a los contenidos actitudinales (reducidos ahora al rótulo unificador de «Actitudes»), dejando abierta la posibilidad de no adoptar la división/rejilla tripartita: «El currículo que finalmente establezcan las Comunidades Autónomas ha de incluir los tres tipos de contenidos recogidos en las enseñanzas mínimas, pero no tiene por qué organizarse necesariamente en estos tres apartados»” (Bolívar, 1996, 29).

La Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa, modificó el artículo 6 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, para definir el currículo como la regulación de los elementos que determinan los procesos de enseñanza y aprendizaje para cada una de las enseñanzas.

Según el nuevo artículo 6 bis de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, corresponde al Gobierno el diseño del currículo básico, en relación con los objetivos, competencias, contenidos, estándares y resultados de aprendizaje evaluables y criterios de evaluación, que garantice el carácter oficial y la validez en todo el territorio nacional de las titulaciones a que se refiere esta ley orgánica.

Por lo que en el Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato, en el artículo 6, establece los elementos transversales:

  1. En Educación Secundaria Obligatoria, sin perjuicio de su tratamiento específico en algunas de las materias de cada etapa, la comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual, las Tecnologías de la Información y la Comunicación, el emprendimiento y la educación cívica y constitucional se trabajarán en todas las materias.
  2. Las Administraciones educativas fomentarán el desarrollo de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, la prevención de la violencia de género o contra personas con discapacidad y los valores inherentes al principio de igualdad de trato y no discriminación por cualquier condición o circunstancia personal o social.

Las Administraciones educativas fomentarán el aprendizaje de la prevención y resolución pacífica de conflictos en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social, así como de los valores que sustentan la libertad, la justicia, la igualdad, el pluralismo político, la paz, la democracia, el respeto a los derechos humanos, el respeto a los hombre y mujeres por igual, a las personas con discapacidad y el rechazo a la violencia terrorista, la pluralidad, el respeto al Estado de derecho, el respeto y consideración a las víctimas del terrorismo y la prevención del terrorismo y de cualquier tipo de violencia.

La programación docente debe comprender en todo caso la prevención de la violencia de género, de la violencia contra las personas con discapacidad, de la violencia terrorista y de cualquier forma de violencia, racismo o xenofobia, incluido el estudio del Holocausto judío como hecho histórico.

Se evitarán los comportamientos y contenidos sexistas y estereotipos que supongan discriminación.

Los currículos de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato incorporarán elementos curriculares relacionados con el desarrollo sostenible y el medio ambiente, los riesgos de explotación y abuso sexual, el abuso y maltrato a las personas con discapacidad, las situaciones de riesgo derivadas de la inadecuada utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, así como la protección ante emergencias y catástrofes.

  1. Los currículos de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato incorporarán elementos curriculares orientados al desarrollo y afianzamiento del espíritu emprendedor, a la adquisición de competencias para la creación y desarrollo de los diversos modelos de empresas y al fomento de la igualdad de oportunidades y del respeto al emprendedor y al empresario, así como a la ética empresarial. Las Administraciones educativas fomentarán las medidas para que el alumnado participe en actividades que le permita afianzar el espíritu emprendedor y la iniciativa empresarial a partir de aptitudes como la creatividad, la autonomía, la iniciativa, el trabajo en equipo, la confianza en uno mismo y el sentido crítico.
  2. Las Administraciones educativas adoptarán medidas para que la actividad física y la dieta equilibrada formen parte del comportamiento juvenil. A estos efectos, dichas Administraciones promoverán la práctica diaria de deporte y ejercicio físico por parte de los alumnos y alumnas durante la jornada escolar, en los términos y condiciones que, siguiendo las recomendaciones de los organismos competentes, garanticen un desarrollo adecuado para favorecer una vida activa, saludable y autónoma. El diseño, coordinación y supervisión de las medidas que a estos efectos se adopten en el centro educativo serán asumidos por el profesorado con cualificación o especialización adecuada en estos ámbitos.
  3. En el ámbito de la educación y la seguridad vial, las Administraciones educativas incorporarán elementos curriculares y promoverán acciones para la mejora de la convivencia y la prevención de los accidentes de tráfico, con el fin de que el alumnado conozca sus derechos y deberes como usuario de las vías, en calidad de peatón, viajero y conductor de bicicletas o vehículos a motor, respete las normas y señales, y se favorezca la convivencia, la tolerancia, la prudencia, el autocontrol, el diálogo y la empatía con actuaciones adecuadas tendentes a evitar los accidentes de tráfico y sus secuelas.

La educación en valores, podríamos decir que, es un elemento transversal puesto que no es exclusivo de una materia educativa, sino que se encuentra dentro de los objetivos y contenidos de todos los bloques.

La Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, en concreto el Título II, capítulo I, que habla sobre el currículo, encontramos el artículo 39, el cual establece la educación en valores de esta manera:

  1. Las actividades de las enseñanzas, en general, el desarrollo de la vida de los centros y el currículo tomarán en consideración como elementos transversales el fortalecimiento del respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales y los valores que preparan al alumnado para asumir una vida responsable en una sociedad libre y democrática.
  2. Asimismo, se incluirá el conocimiento y el respeto a los valores recogidos en la Constitución Española y en el Estatuto de Autonomía para Andalucía.
  3. Con objeto de favorecer la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres, el currículo contribuirá a la superación de las desigualdades por razón del género, cuando las hubiere, y permitirá apreciar la aportación de las mujeres al desarrollo de nuestra sociedad y al conocimiento acumulado por la humanidad.
  4. El currículo contemplará la presencia de contenidos y actividades que promuevan la práctica real y efectiva de la igualdad, la adquisición de hábitos de vida saludable y deportiva y la capacitación para decidir entre las opciones que favorezcan un adecuado bienestar físico, mental y social para sí y para los demás.
  5. Asimismo, el currículo incluirá aspectos de educación vial, de educación para el consumo, de salud laboral, de respeto a la interculturalidad, a la diversidad, al medio ambiente y para la utilización responsable del tiempo libre y del ocio.

El artículo 40, cultura andaluza, añade que el currículo deberá contemplar la presencia de contenidos y de actividades relacionadas con el medio natural, la historia, la cultura y otros hechos diferenciadores de Andalucía, como el flamenco, para que sean conocidos, valorados y respetados como patrimonio propio y en el marco de la cultura española y universal.

El programa de la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa, “Educación en Valores”, pretende ser un instrumento para interiorizar los valores de nuestro alumnado. La finalidad es mejorar el rendimiento escolar, favorecer un clima de convivencia a través de la socialización y promover el desarrollo personal, junto a una serie de herramientas evaluativas que evidencien el alcance que la aplicación del mismo ha logrado. Dicho programa tiene los siguientes objetivos:

  • Comprender y aceptar la diversidad de la comunidad educativa, entendiendo esta diversidad como fuente de enriquecimiento. Desarrollando valores como la responsabilidad, la autonomía, el respeto a la diversidad, la empatía, etc.
  • Articular medidas concretas para la concienciación sobre la necesidad de reciclar, reutilizar y aprovechar el material escolar. Además, se promocionará el respeto hacia el medio ambiente, propiciando un clima de reflexión sobre la utilización de los recursos naturales y se desarrollarán estrategias que permitan al alumnado mantener una actitud crítica ante el consumo.
  • Promover el principio de la coeducación partiendo de situaciones cotidianas que aborden la igualdad de hombres y mujeres en la familia, en la escuela y en el mundo laboral, así como rechazar situaciones de marginación y discriminación abordando el respeto y reconocimiento de la dignidad.
  • Propiciar un clima de convivencia en el que las relaciones entre todas y todos estén basadas en la tolerancia, el respeto, la empatía y la integración, utilizando el conflicto como recurso para el crecimiento y fomento del diálogo.

Las Competencias clave que podemos utilizar, entre otras, para reforzar estos valores son:

  • Educación ambiental: Comprender las relaciones con el medio que les rodea y dar respuesta de forma individual y colectiva a los problemas ambientales que permitan mejorar nuestro entorno.
  • Educación para la paz: Aprender actitudes básicas de convivencia (tolerancia, solidaridad, respeto a la diversidad y capacidad de diálogo y de participación social).
  • Educación del consumidor: Pretende dotar a los alumnos de instrumentos de análisis hacia el exceso de consumo de productos innecesarios.
  • Educación vial: Conocimiento y utilización de la vía pública para disfrutar de las zonas verdes, transportes, etc. y tomar consciencia de los riesgos que pueden presentarse.
  • Educación para la igualdad de oportunidades entre sexos: Transmitir a los alumnos el derecho a la igualdad sin distinción de sexo, razas o creencias.
  • Educación para la salud: Crear desde la infancia hábitos de higiene física, mental y social que permitan desarrollar la autoestima y mejorar la calidad de vida.
  • Educación para la sexualidad: Conocer los aspectos biológicos de la sexualidad y orientar y educar sus aspectos afectivos, emocionales y sociales.
  • Educación cívica y moral: La dimensión moral promueve el juicio ético acorde con unos valores democráticos, solidarios y participativos; y la cívica incide sobre estos mismos valores en el ámbito de la vida cotidiana.
  • Educación para la ciudadanía y los derechos humanos: Consiste en la enseñanza de valores democráticos y constitucionales, como favorecer el desarrollo de personas libres e íntegras a través de consolidar la autoestima, la dignidad, la libertad y la responsabilidad.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Bolívar, A. (1996). Monográfico. Límites y problemas de la transversalidad. En Revista de Educación, núm. 309, pp. 26-65.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s